Cuando el frío empieza a remitir algunos árboles estallan en millares de flores que anuncian la primavera. En el siguiente artículo nos centramos en dos árboles que florecen bien pronto: el almendro y el cerezo. Aunque al final del artículo encontraréis un listado con otros árboles de floración primaveral.
En climas templados, donde la sucesión de estaciones tiene una gran incidencia sobre el medio ambiente, con la llegada de la primavera las plantas empiezan su proceso de ‘activación’ con la vida. Y algunos árboles, incluso antes de producir hojas, florecen.
Ante este espectáculo natural, nos puede venir a la mente una pregunta: ¿Cómo advierten las plantas que la primavera ha llegado?

Los árboles tienen memoria
Siendo escuetos, las plantas leñosas (tanto arbustos como árboles) calculan el fin del invierno por la suma de horas de frío (por debajo de 7 ºC). Y las herbáceas por las horas de luz y temperatura del suelo. Esto implica que tengan ‘memoria’.
Entonces ¿cómo se activa esta ‘memoria’? Este punto es más complejo. En resumen, las plantas tienen ‘sensores térmicos’ en el tronco o en las raíces. Y evidentemente, aunque no tengan piel ni ojos, sienten las horas de luz y las temperaturas. Y cuando detectan que las condiciones son propicias, comienzan a explorar para saber si ha llegado la hora de despertar del sueño invernal.
Las flores del almendro nos recuerdan que llega la primavera
Claro está, no todas las especies de árboles florecen a la vez. Ni florecen al mismo tiempo en todas partes... porque además de las condiciones externas, cada especie se desarrolla en función de sus estrategias de reproducción.
Un caso paradigmático es el del almendro. En los climas mediterráneos, este árbol es el preludio de la primavera.
A menudo, cuando aún hace frío y el resto de árboles de hoja caduca están pelados, los almendros florecen en un estallido de flores entre blancas y rosadas. En algunas zonas, ¡a finales de enero ya están en flor!

Esta floración se ha convertido en un icono para muchas culturas, e incluso Vincent Van Gogh le dedicó uno de sus cuadros más famosos, Almendro en flor, que está expuesto en el Museo Van Gogh de Amsterdam.

¿Por qué florecen tan pronto los almendros?
Pues porque necesitan mucho tiempo para engordar su fruto. Así que deben adelantar su floración, y para ganar tiempo incluso se arriesgan a que una helada tardía malmeta sus flores, aunque es cierto que éstas aguantan ‘sin despeinarse’ hasta -3ºC.
Podríamos decir que el almendro teme más el calor y la escasez de lluvias del verano mediterráneo que las heladas, y prefieren empezar a trabajar antes para asegurarse de que el fruto ya esté maduro entre agosto y septiembre.

El cerezo, también de pronta floración primaveral
Otro árbol que florece pronto es el cerezo, normalmente a finales de marzo. Aunque el calentamiento global está provocando que cada vez florezcan un poco antes.
Ambos árboles –almendro y cerezo- pertenecen no sólo a la misma familia (Rosaceae) sino que pertenecen al mismo género (Prunus). En este mismo género también se encuentran el melocotonero y el ciruelo, que también tienen flores similares.
No obstante, el cerezo necesita de un cambio brusco de la temperatura para empezar a florecer.
¿Cómo diferenciar entre un almendro y un cerezo en flor?
A primer golpe de vista, es fácil confundir un almendro y un cerezo en flor. Desde lejos, sobre todo. En líneas generales, la flor del cerezo alcanza un tono de rosa algo más intenso. Pero esto también varía en función de las variedades, así que para obtener una prueba definitiva, tendremos que acercarnos...
...Y veremos que las flores del almendro suelen aparecer en parejas y no presentan pedúnculo, de forma que parece que nazcan directamente de la rama del árbol. En cambio, las flores del cerezo suelen estar en pequeños ramilletes de flores que cuelgan de la rama, dado que estas flores sí que tienen pedúnculo.
En las siguientes imágenes de detalle se puede apreciar mejor.


Otros árboles de floración primaveral frecuentes en nuestras calles
Encontrar almendros en las ciudades es bastante habitual. Se trata de un árbol muy resistente, que no necesita grandes cuidados ni demasiada agua para desarrollarse. En cambio los cerezos no son tan comunes en entornos urbanos.
En el Valle del Jerte sí que lo son. Y en otras zonas de la península. Muy cerca de Barcelona hay todo un valle plantado de millares de cerezos.
Y en cuanto a los almendros... su resistencia al clima y el valor tanto nutricional como económico de su fruto, la almendra, hace que haya agricultores que lo cultivan prácticamente en toda España.
No obstante, en las ciudades se encuentran otros árboles de floración primaveral, de los cuales hablaremos en un próximo artículo. Aquí dejamos un listado de algunos de ellos:
- Castaño de Indias (Aesculus hippocastanum)
- Árbol de Júpiter (Lagerstroemia indica)
- Árbol del amor (Cercis siliquastrum)
- Jabonero de China (Koelreuteria paniculata)
- Lluvia de oro (Laburnum anagyroides)
- Magnolio (Magnolia grandiflora)
- Jacaranda (Jacaranda mimosifolia)


