Talar una palmera en apariencia sana es un fastidio. Pero cuando una plantación en terreno poco estable provoca que se vuelque hacia una vivienda, es lógico cortarla, por la seguridad de los habitantes. Esto sucedió con esta palmera en Premià de Mar (Maresme), donde una palmera canaria plantada demasiado cerca de una vivienda amenazaba con golpear la edificación en episodios de viento.

