En febrero de 2018 realizamos la tala y la retirada del tronco de una palmera de unos 8 metros de altura, en la zona comunitaria de una finca en Barcelona. La copa ya había sido talada tras la muerte del ejemplar, que había sufrido la plaga del picudo rojo de las palmeras.
Como se puede apreciar, los restos de la palmera estaban muy débiles, y había serio peligro de que se tronchase y causara algún daño material o personal.
Al final del artículo se explica la tala de otra palmera, en este caso de 18m, con ayuda un polipasto.
